En la situación que a nivel mundial hemos tenido, y que tenemos con la pandemia, muchas pequeñas y medianas empresas se han visto «superadas» por la forma que tenían de trabajar, y aunque muchas de ellas se han reinventado y han sobrevivido a base de esfuerzo e ingenio, muchas lo habrían tenido mucho más fácil si anteriormente hubieran abordado un proceso de digitalización.
Muchas de estas pequeñas y medianas empresas, no tiene un control sobre sus almacenes, las ventas históricas de los diferentes artículos, etc. por lo que ahora, cuando el día a día da un vuelco tan importante como el que hemos sufrido, les es imposible explotar esos datos, hacer proyecciones y, por lo tanto, intentar anticiparse y a lo que puede suceder y tomar medidas basadas en datos objetivos, aunque en estos casos hay que incorporar variables totalmente inciertas.
Independientemente de la situación actual, es fundamental para toda empresa tener el control de su negocio, tanto desde el punto de vista de existencias, rotación de las mismas, tiempos de reposición, roturas de stocks, etc. así como de otros temas no menos importantes como los gastos e ingresos.
Todo esto se hace todavía más fundamental, si tenemos varios puntos venta y/o distribución y dependen de una central de compras o almacén, o incluso de unos servicios centrales con los que podemos compartir información.

Si además, en un momento dado nos planteamos la opción de poder lanzarnos al mundo de las ventas on-line, si no tenemos nuestra empresa digitalizada nos estaríamos aventurando en un proyecto con un alto riesgo de fracaso, ya que todo aquello que ofrecemos a través de internet, tiene que estar perfectamente monitorizado para poder dar el servicio que ofrecemos, de lo contrario, posiblemente estaríamos ofreciendo un producto o servicio que es posible que no podamos cumplir.
Por todo ello, aunque el negocio sea 100% tradicional, es fundamental tenerlo digitalizado, ya que es la forma más óptima de tenerlo controlado, ver donde tenemos nuestras desviaciones y por lo tanto poder tomar acciones correctoras para que el negocio siga siendo viable.
Para abordar este proceso, es recomendable ponerse en contacto con proveedores expertos en la materia, que podrán asesorarte, acortarán los plazos de implantación así como los riesgos del proceso, que pueden ser muy costosos si no se tienen en cuentas desde un principio.
¿Tienes tu pyme digitalizada? No te quedes atrás y aborda este proceso.
